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miércoles, 24 de marzo de 2010

ESCOGEOS HOY A QUIÉN SIRVÁIS

Texto. Josué. 24:15

Las palabras pronunciadas por Josué a su pueblo, tienen un alto significado por el contexto que le rodeaba; es la escena final de su servicio, en donde les relata, como por la bondad de Dios, les había guiado e introducido en la tierra de Canaán.
Las experiencias vividas junto a Moisés le capacitarón para comprender que pueblo tenia ante si mismo, para poner toda su solicitud en obediencia a su Dios.
Este carácter es el que en una y otra ocasión trata de infundir a su pueblo, sin demasiado éxito, hasta el punto de tener que rasgar sus vestidos ante el pueblo, que preso del pánico y de la desconfianza, estuvieron a punto de apedrearlo, a no ser por la manifestación de la Gloria de Dios, en el tabernáculo del testimonio. (Num.14:1/11)
Ahora en el ocaso de su vida, emplaza a Israel, para que ante tanta evidencia del poder de Dios a favor de su pueblo y la manifestación misericordiosa y constante con que Dios les soportó; efectúen un verdadero examen de conciencia, en el ejercicio libre de su elección.
“Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis “
El sabe que la carne es inconstante y el pueblo que tenia delante, era un ejemplo de ello, por consiguiente quiere concienciarles y responsabilizarles, a una sabia elección; sin ocultarles las consecuencias de una mala decisión: “no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados;” “él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien” (Jos.24:19/20)
Les advierte bien claramente, que no se debe olvidar, que siempre que se pierda esta dependencia en Dios, y aun que tan solo sea en unos momentos, y aun andando en la opulencia; podemos llegar a ser los más desdichados e infelices, privados de las bienaventuranzas que tan solo él nos concede.
Mis queridos lectores, estamos en el umbral de un año nuevo; la porción y la historia de Israel pone ante nosotros, una bifurcación cuya elección es de nuestra absoluta responsabilidad.
“ escogeos hoy “

La indecisión seria un error fatal y nos aseguraría el fracaso. Josué manifestó ante el pueblo su propia decisión: “yo y mi casa serviremos a Jehová.”
En el decurso de nuestra vida como creyentes, en una u otra ocasión nos hemos visto obligados a tomar determinaciones transcendentales para nuestra vida, mas o menos acertadas o desacertadas, - solo Dios lo sabe - y nuestras argumentaciones para justificarlas, varían, según edad o circunstancias; aún así, no debemos permitir vivir engañándonos con nuestros propios criterios. ”El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.”Stg.1:8)
El no decidirse abiertamente por el Señor, en el instante cuando el Espíritu nos invita, es medio decidirse en contra, dando así oportunidad al diablo.
Nuestro Señor Jesucristo, exige de nosotros una verdadera lealtad, advirtiéndonos: “El que no es conmigo, contra mí es.” (Mt.12:30)
La exhortación es; Hoy: “ escogeos hoy a quien sirváis” eh aquí la premura del momento, el asunto es de tanta importancia que mañana puede ser tarde, la exhortación en hoy.
Nadie que sirve a los deseos de la carne y haciendo la voluntad de la carne y de sus pensamientos, piense recibir recompensa de Dios en el cielo. “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. (Ro.8:13)

V.Ibáñez

domingo, 21 de marzo de 2010

EL RICO INSENTASO

Lectura. Lucas. 12. 1 al 34
Texto: Lucas. 12. 20

Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte
tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?

La lectura de estos versículos, forman parte de un grupo de enseñanzas, que nuestro Señor Jesucristo pronunció; en las cuales de una forma o de otra, ponía de manifiesto, el valor de un alma, a los ojos de Dios, y el poco cuidado o importancia que nosotros, los hombre y mujeres, de este mundo, le estamos dando.

Ante una multitud, en la que unos a otros se apretujaban, comenzó nuestro Señor, este largísimo discurso, enseñándoles primero, que se guarden de las enseñanzas de los fariseos, que es, afirma, hipocresía; y que no habrá nada encubierto que no haya de saberse.
Prosigue declarándoles, que nada pueden hacer aquellos que matan el cuerpo; y les amonesta, que deben temer a aquel que es dueño del cuerpo como del alma; teniendo pues la potestad, de echarla en el infierno. Mis amigos se nos esta advirtiendo aquí, que no es a los hombres, a quien tenemos que rendir cuentas en el día postrero, sino a ese Dios, a quién debemos temer con verdadera reverencia, y que nos vigila con sumo amor; aunque para los ojos de los hombre, seamos como esos gorrioncillos que se venden por pocos centavos; él nos dice: que más valemos nosotros y que su cuidado es tan bondadoso, que ni siquiera cae un cabello nuestro, que él no lo sepa.
Sigue el Señor enseñando y advirtiéndonos, sobre otras cuestiones de sumo interés, para la vida espiritual de los hombres; cuando alguien de la multitud allí congregada, irrumpe llamándole: Maestro, dí a mi hermano que parta conmigo la herencia.(vrs.13) Creo mi buen amigo, que tenemos aquí, un buen ejemplo de actitud, del hombre frente a la palabra del Maestro. Un hombre como nosotros, como el hombre actual: ¿ No había oído hablar ha Jesús, del valor de un alma a los ojos de Dios,? ¿y del cuidado que tiene de nosotros, que como a pajarillos no somos olvidados delante de Dios,? ¿Qué él nos tiene contados los cabellos de nuestra cabeza.?

Lo cierto es que este hombre, no se daba cuenta de su significado espiritual y eterno; estaba preocupado por un problema muy común en la sociedad; le parecía que su hermano no se portaba con el bien en cuanto a una herencia, y esta preocupación material, le llena su pensamiento y su corazón.
No te parece a ti, que esta actitud es muy común entre nosotros; a menudo oímos decir, a unos y a otros; ¿ porque Dios permite, tanta desigualdad y pobreza en el mundo; ? y desearíamos que Dios interviniera y repartiera mejor las riquezas. El Señor conoce, todos y cado uno de nuestros pensamientos y actitudes, por eso dijo: ¿Quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor.?
La verdad es que nadie, le tuvo en cuenta en esta tierra, antes todo lo contrario, prefirieron a Cesar por rey (Jn. 19,15) como en la parábola de las diez minas ( Lu. 19.14) No queremos que éste reine sobre nosotros. La persecución y el odio, le siguieren hasta la cruz. Pilato confeso, que por envidia le habían entregado. ( Mc. 15.10)
Nuestro Señor Jesucristo, no había venido ha este mundo, para envolverse en las luchas materiales, conflictos y pleitos de los hombres, sino para señalarnos un camino por el cual, nos pudiéramos librarnos de todos ellos. Leyendo pues en el corazón de este hombre, preocupado y amargado por su pleito con su hermano; aprovecha la ocasión para dar una lección, sobre la naturaleza de las verdaderas riquezas, haciéndonos ver, al mismo tiempo, la locura de pasar nuestra vida aquí, preocupados en las cosas que de ninguna manera pueden durar. Y no queriéndose salir de sus funciones espirituales ; les propone una parábola, es decir, un medio indirecto que pone de manifiesto, los gravísimos peligros de orden interno y moral, que llevamos con nosotros mismos; la avaricia y la desmedida solicitud por las cosas materiales y temporales.
No es solamente la conducta de este hombre, que tal vez pida lo suyo, sino también la de su hermano que detecta la herencia; el Señor tomó la ocasión para amonestar a todos a que eviten la avaricia excesiva de poseer bienes materiales, origen de pleitos y discordias, declarando: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. (vrs.15) Siempre que nuestro Señor hablo de riquezas, lo hizo con palabras de advertencia: así pues, la parábola del rico insensato, sirve muy bien para ilustrar el principio establecido en el versículo citado; este hombre necio, no tuvo en cuenta este principio, siendo un ejemplo para todos nosotros, de cómo no se debe vivir. Nos dice: Guardaros de toda avaricia; de aquella que empuja a tomar lo ajeno, y de la que hace que nuestra alma se aferre indebidamente a lo propio.
La razón de esto, es; que la vida del hombre debe ser independiente de sus riquezas; estas no son capaces de alargar su vida, que depende totalmente de la voluntad de Dios. ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo. ? (vrs.25)
Es bien evidente que este rico, tenia un falso concepto de la vida; todo su afán se desarrollaba en almacenar sus bienes y sus fruto, para que su alma los disfrutara muchos años. Se olvido de su verdadera dependencia, de su creador que le dio el ser, confió en la multitud de sus riquezas, no pensó que era mortal. No supo cual era su verdadera conveniencia; piensa, vive y dispone, como si esta vida presente, fuera la única y como si en el sepulcro acabara todo: En una palabra, no intentó ver el fin, sino probar que no hay lo que de ninguna manera quiso ver, esto es, la eternidad, el más allá, su encuentro con Dios; porque el morir no es dejar de existir, por cuanto el alma, a que tanta referencia se hace en esta porción, proviene del soplo de Dios.
Deberíamos meditar todos, en esto seriamente, sin distraernos por las cosas de este mundo, que bien podemos tener, tocar y hasta disfrutar, y que son solamente por un tiempo; y aceptar las advertencias que nuestro Señor Jesucristo nos propone: Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece. (Jn.6.27) Aquí no se trata de dejación e indiferencia, en cuanto a nuestras necesidades de la vida, sino de confianza, con respecto a la eternidad, a fin de que no nos desviemos de la dependencia y gloria de Dios. Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? (vrs.24)
Este rico muestra su completa necedad al pensar dentro de sí:
¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos;? (Vrs-17 y emprende un monólogo, consigo mismo, con el fin de hallar una solución a su problema, y por fin dijo: Esto haré; derribaré mis graneros, y los edificaré mayores…. (Vrs. 18) Amigo la construcción de un granero mayor, no era cosa mala, lo necesitaba; ahora bien, la razón o el motivo para hacerlo, creo yo, que no fue muy acertada; por cuanto involucra a su alma como si esta le perteneciera y pudiera alimentarla de los cereales almacenados.
Notemos que es Dios el que le llama: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será. ? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. (Vrs.20/21)
Vienen a pedir lo que no es tuyo, tu alma; no tus riquezas ni tus bienes; tu alma, esa que se te dio, cuando fuiste formado cuerpo con el polvo de esta tierra. Toda esta lectura, mi buen lector, gira en torno al problema de la salvación del alma; llamando la atención del hombre y de la mujer, a considerar la realidad de nuestra vida, a fin de prepararnos para afrontar ese encuentro, inevitable, con nuestro hacedor, renunciando a cualquier otro bien sea cual fuere: Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Vers.34)
Amigo, se por experiencia, que quienes han buscado el bien temporal y las cosas fáciles y atractivas de esta vida; cada vez mas se sintieron menos inclinados a buscar lo espiritual y a ser ricos en Dios; porque el corazón se fija en lo que procuramos poseer. Nos dice el sabio en sus Proverbios: Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas. (Prv.13.7)
Mi buen lector, debo terminar, recomendándote que leas este capitulo 12 de Lucas; en el encontraras, de cuanto valor es tu alma para Dios y de los cuidados que nos prodiga: El que cuida de las aves y les da. su alimento sin faltar y a los lirios viste de hermosura tal; que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos, ¿cuanto más a vosotros, hombres de poca fe? (Vrs.27) Hay un himno de Don. F. H, Gray, y en una de sus estrofas dice así:
Almas imprudentes, sin cautela,
¿por qué a vuestro daño no miráis?
¿No veis cuán veloz el tiempo vuela
y cómo al abismo os acercáis?
¿No sabéis que el juicio venidero
a la muerte os alcanzará?
¿Qué vale el presente placentero
si os lleva a la ruina eternal?
V.Ibáñez

LA REVELACION DEL MAS GRANDE AMOR

Lectura Juan. 3. 16/21
Texto. 3.16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.

Esta solemne revelación que nuestro Señor Jesucristo hace;
esta íntimamente relacionada con la idea de la encarnación y redención reveladas en su conversación con Nicodemo; en ella se hace énfasis, en ser levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda mas tenga vida eterna. Aquel que tan solo era reconocido como un maestro, ahora se le revela como el unigénito del Padre, que es dado, para cumplir el propósito de la vida eterna; y tiene gran significado esta palabra, porque es la primera mención, que de “vida eterna” se hace; y que será expresada en mas ocasiones en este evangelio: Así vemos como conecta este propósito con la firme revelación que nuestro Señor Jesucristo, formula en el versículo que tomo como referencia.

En primer lugar, diré que el motivo y la fuente de nuestra salvación; es el amor de Dios hacia la humanidad, y que aquí es manifestada como una dadiva, al darnos a su único hijo; para que mediante la fe en él, tengamos como fin, la vida eterna.

Estamos, querido lector, ante una revelación, en la que todo es grande: El amor mas grande que viene de Dios; y no llegaremos a comprenderlo, hasta que midamos lo profundo e intenso de este amor, y la grandeza de su dadiva; con lo indigno del objeto a que va destinado. Porque Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos ). Efe.2.4/5 No tenia mas grande cosa que darnos que a su unigénito hijo. El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todo nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas. ? Ro.8.32

Te imaginas por un momento, el gran dolor del Dios padre, al dar a su único hijo, en sacrificio expiatorio por tus pecados y por los míos, y es que; el camino hacia la vida para el hombre caído, por su olvido de Dios, pasa por la angustia del padre y por las aflicciones del Hijo; porque esta humanidad caída y sumergida bajo el peso del pecado, necesitaba una acción conjunta del Padre y del Hijo, para manifestar al mundo el amor con que nos amo y nos sigue amando, soportándonos con su misericordia; hasta el punto de: Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 2ª Cor.5.21

¡ Cuan terrible angustia, oír de su hijo:! Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado:? No pudo hacer otra cosa, abandonarle, para ampararnos a nosotros, a ti y a mí: La ley quebrantada por todos los desvaríos de la humanidad, tenia que ser satisfecha, y el sacrificio de Jesucristo cumplía como hombre; a la exigencia de la ley quebrantada y como ser divino a la exigencia de la justicia de Dios. Es una salvación completa, que nace del amor de Dios: Primero; su propósito, es individual “todo aquel” y luego es universal; “ para que el mundo sea salvo por él. “

El propósito de Dios, para salvar al genero humano, es el mayor de todos los propósitos, que el evangelio nos revela; levantándose como torre de salvación, en forma de cruz, para que el mundo, vea en ella, el amor de Dios derramado a nuestro favor. Porque el fin directo de esta entrega, por parte de Dios-Padre; es la salvación y no la condenación: Dios no ha enviado a su Unigénito hijo, para condenar, sino para salvar y rescatar lo que ya estaba en estado de condenación, por haberse instituido, el hombre, a sí mismo, incrédulo a esta misión divina de salvación. Dios hizo al hombre, y el hombre hizo de sí mismo un pecador; amando mas las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Debemos tener en cuenta, mi buen amigo, que esta salvación, que es para vida eterna; se nos ofrece gratuitamente, el que cree en él, que comparado con la pasión y muerte en cruz, de nuestro Señor Jesucristo, es un regalo, un don que nosotros no merecemos, y no obstante, podemos ser los hombres y mujeres mas privilegiados, si le aceptamos como a nuestro salvador.
Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. (2ª.Cor.6.1)

V.Ibáñez

PALABRA FIEL Y DIGNA

Lectura: 1ª Timoteo. 1: 1 al 17
Texto. 1: 15
Palabra fiel y digna de ser recibida por todos:
que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a
los pecadores, de los cuales yo soy el primero.


El apóstol San Pablo, consciente de la oposición a la sana doctrina, que había sido confiada a Timoteo; expone claramente que la enseñanza de esa diferente doctrina, acarrea disputas más bien que la edificación de Dios, que es por la fe y que el fin del mandamiento confiado a Timoteo, es el amor nacido de corazón limpio y de buena conciencia, y de fe no fingida. (vrs.5)
Pero en lugar de esto, ciertas personas ajenas a este estado de corazón limpio y de buena conciencia, perturbaban con sus enseñanzas y en lugar de buscar el bien de las almas, tan solo pensaban en si mismos y en hacerse reconocer como “doctores” de la ley. Semejante pretensiones, sin el estado moral que les respaldasen, carecían de valor y todo era vana palabrería.(vrs.6)
Seguidamente el apóstol, hace resaltar el contraste entre la ley, ( a la cual esos pretendidos “maestros” querían atraer a los cristianos ) y el evangelio. Y el primer punto sobre el cual el apóstol hace énfasis, es que la ley, es buena, esto mismo dice en Ro.7.16. La cuestión es hacer uso legitimo de ella, en saber cual es el uso que de ella debe hacerse.
La ley no se dirige a los justos, porque, ¿Cómo condenaría a un justo.? La ley se dio para condenar el mal: ¿ Que diremos, pues? La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia , si la ley no dijera: No codiciaras. Ro.7:7 Así pues, por medio de la ley, tenemos conocimiento del pecado. Ro.3.20 La ley vino a mostrarme lo que yo era, para revelarnos nuestras imperfecciones, mostrándonos cuan profundamente habíamos caído y para arrojarnos sobre los brazos de nuestro Señor Jesucristo. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, (maestro) para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo .Gá.3.24/25 Porque el fin de la ley es Cristo. para justicia a todo aquel que cree Ro.10.4.
El hombre en tales condiciones bajo la ley, no habría podido soportar la manifestación de Dios en todo el resplandor de su gloria, y por esto, fue que Dios oculto esta Gloria en Gracia, en la persona del Hijo del Hombre: El se vistió de carne y hueso, y habitó entre nosotros; ( y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y verdad. Jn.1.14 Este es el glorioso evangelio del Dios bendito, dice el apóstol, que a mí me ha sido encomendado; (Vrs.11) que en contraste con la ley, que condena y maldice al incumplidor: el evangelio de la gracia de Dios, le lleva a disfrutar de la gloria y de la felicidad de Dios.
Y sobre todas las palabras de esos falsos doctores de la ley y sus vanas promesas, el apóstol nos declara que hay un mensaje de parte de Dios para los hombre, lleno de gracia, que puede y con razón llamarse.

PALABRA FIEL. Vrs.15

Por cuanto es la palabra de Dios, hecha carne: y el verbo era Dios. Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros y vimos su gloria. (Jn.1.1-14) Este verbo que era Dios, nos dice la escritura que; habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo. (He.1-1/2) Cristo fue fiel a la palabra de Dios-Padre, declarándonos: las palabras que me diste, les he dado. (Jn.17.8) Con razón y veracidad, nos decía: las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. (Jn.6.63)
Pablo el apóstol, no dudaba de la fidelidad, de la palabra que el predicaba, por lo trascendental de su propósito, salvar a los pecadores, dando fe de ello cuando dice: de los cuales yo soy el primero, por esta razón fui recibido a misericordia. Así Pablo anuncia una palabra fiel, hecha real y verdadera en Cristo, con todas sus promesas de misericordia y perdón; experimentadas en su persona por la gracia abundante en Cristo, que le salvo, convirtió y regenero. (Vrs.13/14)
Además ratifica que esa palabra obrando en el y experimentada en el por la fe en Cristo Jesús, tenia el propósito de mostrar en el primero, toda su maravillosa clemencia, para ejemplo de todos los que habían de creer en Cristo para vida eterna. (Vrs.16) El apóstol, al cual se le había encargado el anuncio de esa palabra fiel, el evangelio del Dios bendito; se presente ante nosotros a través de esta escritura literal y con toda la fuerza de su actualidad que ella encierra, para darnos una poderosa razón, a fin de que la recibamos y la creamos en nuestro corazón, no dudando de la verdad y eficacia de su mensaje, que salva, convierte y regenera al hombre; por tal motivo, es digna.

DIGNA DE SER RECIBIDA POR TODOS

Sin excepción, por cuanto es palabra de Dios: Los hombres tienen necesidad de una palabra de amor. de misericordia, de comprensión, de verdad; ¡ sí, mi querido lector;! la humanidad, en sus esferas, políticas, sociales y religiosas, carecen de la verdad; el fraude, y la insatisfacción están al orden del día; en consecuencia, el hombre y la mujer desconfían de todo y de todos, porque no hallan en esas esferas representativas de la humanidad, nada que les satisfaga, ni les llene de esperanza; vivimos en una época, donde los valores morales no se tienen en cuenta: no es extraño que en tales circunstancias, no se hallaría mejor terreno para propagar el error y la especulación de todo orden.
Es digna de ser recibida, por todos, no te excluyas amigo lector, porque esta frase, es hermosa, es algo, como ya preparado para nosotros, como dispuesto y todo listo, para poseerla y recibirla, de manos del que la remite, el Dios bendito.
Es algo efectivo, porque no se trata de palabra de posibilidades, sino todo lo contrario, de realidades, (el apóstol Pablo era un ejemplo) no tuvo que esperar a ser mejor persona de lo que era; estando en la condición de blasfemo, perseguidor e injuriador, fue recibido a misericordia. (vrs.16) La aceptación del hecho histórico, consumado en la cruz del calvario, por el unigénito Hijo de Dios, salva para vida eterna a todo aquel que en él cree.
Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? (He.2.1/4)

CRISTO JESÚS VINO AL MUNDO
PARA SALVAR A LOS PECADORES

He aquí un hecho confirmado por la historia de la humanidad. Dios hecho carne y habitando entre nosotros, en la persona de Jesús, para salvar a los pecadores; no a unos pecadores, sino para cumplir una obra de alcance Universal, ofrecida a todos y para todos los pecadores.
Lo maravilloso de esta realidad, querido amigo, es que toda esta obra de redención, tiene su origen, en un determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios. (Hch.2.22) con respecto a esto el apóstol Pedro nos dice, que hemos sido rescatados, con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo. (1ª. P,1.19/20 )
Ya el profeta y rey David, escribía por inspiración divina, en su Sal.22.1,16/18, los sufrimientos en cruz de Cristo Jesús: Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado? – Horadaron mis manos y mis pies . Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. El profeta Isaías, unos 750 antes de la crucifixión, la relata así: Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, cargando en él el pecado de todos nosotros. (Is.53.4/6)
El determinado propósito de Dios, al venir humanado a este mundo, era el de salvar a los pecadores, es su voluntad, el quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. ( 1ª. Ti.2.4) No para hacer posible la salvación; no para ayudar a salvar, no para salvar a los justos; sino para salvar (algo efectivo – real – verdadero – para salvar a todos los hombre y mujeres pecadores. No es un evangelio de posibilidades, sino de hechos efectivos, reales experimentados en todos aquellos, que han aceptando esta palabra de verdad, por que es digna de ser recibida por todos, y Pablo se pone como ejemplo queriendo ser el primero.

DE LOS CUALES YO SOY EL PRIMERO

El apóstol Pablo, es un gran exponente de lo que la gracia de Dios en Cristo, puede hacer; porque obra en el pecador un gran cambio, por el cual se experimenta una nueva vida o forma de vivir, lo que antes era ahora ya no es.
La experiencia del apóstol, es un ejemplo brillante del error de los que sostienen que no importa lo que un hombre o mujer cree, si el es sincero en lo que cree. ( el apóstol, nos dice, que lo que hacia, era por ignorancia, en incredulidad; y fue recibido a misericordia)
Pablo estaba en el más alto pináculo moral al que llegó por el estricto código farisaico; pero es un ejemplo de que un hombre de muy buena moral, puede hacer algunas cosas muy malas. El pecado de la incredulidad, por apoyarse en su religión farisaica, le llevo al crimen. Amigo, si este hombre de Dios, habiendo sido lo que fue, y Dios lo recibió a misericordia, como no te va a recibir a ti, si tu recibes su palabra como fiel y digna de ser recibida, confesando a él tus pecados o faltas, para que te reciba a misericordia.
Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con nosotros, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia… ( Tit.3.3/8 )
V.Ibáñez

jueves, 18 de marzo de 2010

Comentarios Sencillos Sobre Santiago. 4:13/17

13.- ¡Vamos ahora! Los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá 1un año, y traficaremos, y ganaremos;
14.- cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra v ida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
15.- En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto y aquello.
16.- Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala:
17.- y al que sabe lo bueno y no lo hace, le es pecado.


La lectura de estos versículos que expongo a tu consideración mi querido lector, tienen su intencionalidad; el siervo de Dios que los escribió, por inspiración, lo hizo sin duda, para nuestra admonición y con el fin de corregir esa tendencia que tenemos los seres humanos, de jactarnos de nuestra independencia, para determinar o decidir nuestras resoluciones cotidianas, frente a Dios.
Santiago, pone delante nuestro dos clases de confianzas; los que dicen “mañana iremos”, y los que “si el Señor quiere”; recordándonos de una manera clara, la realidad de Dios, y a tener siempre en cuenta el hecho real, de que nuestro tiempo esta en sus manos.
El apóstol se admira del grado de insensatez y dice: ¡Vamos ahora! también se traduce, ¡Ay de vosotros!, que en realidad no sabéis nada acerca del mañana, “que vuestra vida”, nos dice; “es como una neblina que aparece y a poco se desvanece”.
Mira mi apreciable lector; nuestro Señor Jesucristo, respecto a tal insensatez, dirigiéndose a la multitud que tenia en frente, les refirió esta parábola: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Que haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esto noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. ( Luc. 12:16/21 )La lección de todo lo expuesto, es que el pecado nuestro no está en lo que nosotros hagamos referente a nuestros planes para el futuro, la denuncia está, en no tomar en cuenta a Dios; y a Dios en nuestro corazón.
Dios haga que esta mi reflexión, sea la tuya también, y sepas escoger bien entre estas dos confianzas, porque: “Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, (o escoger lo bueno) y no lo hace, le es pecado”.
V. Ibáñez

Comentarios Sencillos Sobre 1ª. Timoteo . 1:12/17

12.- Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Seño, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,
13.- habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador, más fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.
14.- Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.
15.- Palabra fiel y digna de ser recibida por todos; que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
16.- Pero por eso fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.
17.- Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

En estos versículos el apóstol Pablo, nos relata la misericordia de nuestro Señor Jesucristo que tuvo para con el, en unas circunstancias adversas de su vida.
Nos relata, sin excusarse, como fue su vida; - aun cuando desde hacia mucho tiempo había obtenido la gracia del perdón de sus pecados;- la describe como blasfemo, injuriador y perseguidor, siendo esta actitud, dice; por ignorancia e incredulidad. Esta ignorancia por la cual sus ojos fueron cegados y su corazón lleno de prejuicios religiosos, fueron determinantes para que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sobrepujara abundantemente por medio de la fe y el amor que es en Cristo Jesús, haciéndole consciente de cómo era y es ahora.
Sin duda que el cambio efectuado en el fue completo, hasta el punto de declarar que, el evangelio de la gracia del Dios bendito, encomendado ahora a el es: Palabra fiel y digna de ser recibido por todos; que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
El mensaje que trata de trasmitirnos, es que Jesucristo que mostró en el su misericordia y clemencia, aun considerándose el primero de los pecadores; sirva de ejemplo para todos aquellos que habrían de creer en él para vida eterna.- Permíteme que te ilustre lo que hace el evangelio del Dios bendito.

“En cierta ocasión, en un pueblecito donde suelen tener sus ferias de mercado; un hombre compro un Nuevo Testamento, y al abonar su importe, se dio cuenta que no tenia lo suficiente para su compra, y le dijo al vendedor, mire Vd. No tengo dinero, pero tengo unos huevos que podría pagarle con ellos, ¡le parece bien,¡ el vendedor lo aceptó.
A la feria siguiente, volvió al que le había vendido el libro a pagarle en efectivo diciéndole: Su libro es muy bueno, pero los huevos no eran frescos, quiero pagar el precio del libro.”
Así es el evangelio de salvación, cambia las mentes, los corazones y convierte al pecador, en una nueva creación.
“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”
´V.Ibáñez

Comentarios Sencillos Sobre JOB. 38:4/6 Y 31/35

4.- ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber si tienes inteligencia.
5.- ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿ O quién extendió sobre ella cordel?
6.- ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿o quién puso su piedra angular.
31.- ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatarás las ligaduras del Orión?
32.- ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?
33.- ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿dispondrás de su potestad en la tierra?
34.- ¿Alzarás tú a las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?
35.- ¿Enviarás tú los relámpagos. Para que ellos vayan? ¿ y te dirán ellos: Henos aquí?

Estos versículos que encontramos en el libro de Job, son parte de la repuesta que Dios da, tratando de convencer a Job, de su incapacidad de entender su propia condición de ignorancia; para ello y con repetidos ejemplos aleccionadores, le presenta o expone, su omnisciencia y su omnipotencia divinas, en contraste con la debilidad física e intelectual humana: Según esto, ¿Quién es Job o cualquier otro hombre, para juzgar el gobierno divino sobre el Mundo. ? ¿quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría.? (38:2)
Las cuestiones planteadas a Job (hombre) eran incontestables, según los alcances de la ciencia de su tiempo, y en nuestros días tal vez se podían sustituirse por otras , pero sin duda con el mismo resultado.
En los capítulos 39 al 41 de este libro, se reflejan bien a las claras, el orden establecido en todas las cosas creadas, que obedecen a leyes fijadas por el máximo creador. Los adelantos científicos de hoy día, nos han llevado a comprender ciertos fenómenos de la materia o de la energía, y hasta se ha podido poner en orbita, satélites y telescopios que puedan explorar libremente de la opacidad de la atmósfera el Universo, pero siempre dentro de las leyes establecidas por el Creador, como por ejemplo, la gravedad o las orbitas que son las curvas que describen los astros celestes en sus movimientos de traslación, etc. Quiéranlo o no, todos estamos sujetos a esas leyes establecidas por Dios: “Porque él dijo, y fue hecho; El mandó, y existió. (Sal.33:9) “Porque lo que de Dios se conoce nos es manifiesto, pues Dios nos lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tenemos excusa”. (Rom.1:19/20)
Cierto astrónomo se sentía como angustiado ante tanta gigantescas dimensiones del infinito, con sus galaxias y constelaciones; preguntándose ante tanta inmensidad; ¿Qué el hombre?. Por las noches observaba los astros y sus movimientos, y por el día exploraba con su microscopio.
Cual fue su sorpresa, al observar un mundo tan inmenso de partículas, microbios y células, que obedecían a leyes prefijadas de reproducción y propósito. Al instante recordó sus lecturas en su juventud, del Salmo 8, y antepuso sobre todas las cosas, la grandeza de Dios a favor del hombre tan insignificante en el mundo.”Oh Dios, ¿Qué es el hombre, para que en él pienses o el hijo del hombre para que le estimes?. (Sal.144:3) Mi buen amigo, que somos tu o yo ante ese prodigioso Universo, sin embargo hemos y somos, objeto de su amor. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Jn.3:16)

V.Ibáñez