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martes, 25 de abril de 2017

HE PUESTO ANTE TI UNA PUERTA ABIERTA

                                      HE PUESTO
           ANTE TI UNA PUERTA ABIERTA
               >Breve reflexión <

                  Lectura Apocalípsis, cap.3:7/8
                        Texto: Cap. 3:8
Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.

Me he permitido reflexionar sobre este versículo de Apocalípsis, en lo concerniente a la puerta que el Señor ha puesto ante nosotros. Sin entrar en más detalles, me centrare a exponer sobre esta gran oportunidad de tener una puerta abierta ante todos y cada uno de nosotros.
Debo significar que este mensaje, si bien esta dirigido a la iglesia de Filadelfia, tiene su repercusión a la de nuestro tiempo; de cuyo arrebatamiento se nos dice: lo será antes que venga “la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero” (Vers.10)  advirtiendo y confirmando lo expresado con las palabras “yo vengo pronto” (Vrs.11)
Ni que decir tiene, que este mensaje como el hecho de tener ante nosotros una puerta abierta viene del Santo, el Verdadero en cuya mano tiene la llave y la potestad única de abrir y de cerrar según su voluntad.
Es él quien nos dice hasta que punto nos conoce, pues sabe de nuestras obras, de nuestro testimonio confesando su nombre y de cómo hemos guardado su palabra, esto es,  no tan solo leerla o estudiarla, es más profundo que todo esto, es obedecerla como verdad revelada de Dios a todos nosotros.
No obstante y a pesar de la  poca fuerza, el reconocimiento de estas características son evidenciadas por el Santo y Verdadero; siendo la iglesia de Filadelfia, la que vemos no recibir represión alguna de parte del Señor. Ahora bien, el hecho de haber puesto  una puerta abierta  significa la responsabilidad del testimonio que como iglesia e individuos debemos dar ahora y siempre hasta su venida.
Esta figura de una puerta abierta, trae a mi mente las posibilidades y oportunidades que diariamente el Señor pone delante de cada uno de nosotros para testificar de él; pues no olvidemos que está abierta, que sigue estando abierta; para mí es muy significativa porque me recuerda los viajes misioneros del apóstol Pablo cuando informaba a la iglesia de Antioquia, “las grandes cosas que Dios había hecho y como había abierto la puerta a los gentiles” (Hch.14:27)
En Efeso dice: “que se le había abierto puerta grande y eficaz por la cual seguiría allí hasta Pentecostés” (1ª.Cor.16:9) Cuando Pablo llego a Troas para predicar el evangelio de Cristo dice: “se me abrió puerta en el Señor” (2ª.Cor.2:12) a los Colosenses el Apóstol les ruega que perseveren en la oración para que el Señor abra puerta para la palabra a fin de dar a conocer a Cristo en sus prisiones en Roma. (Col.4:4/5)
Estas referencias escritúrales no hacen más que confirmar el significado que tiene  “una puerta abierta” que no es otra, que el utilizar las buenas posibilidades y  oportunidades, de dar un fiel testimonio como iglesia y como individuos de anunciar y dar a conocer a Cristo como salvador del mundo.
Por consiguiente, estando la  puerta abierta  seamos conscientes de nuestra responsabilidad; no sea que por nuestra “poca fuerza” poca potencia, nos acomodemos mejor a cerrar, (cosa que no nos corresponde a ninguno de nosotros) por causa de un testimonio poco santificado y carente de la fuerza de la verdad.
La amonestación que a través de esta corta porción  tenemos, es; “Yo vengo pronto….reten lo que tienes con el cuidado que nadie tome tu corona”  y esto trae consigo la responsabilidad de un esfuerzo continuo, en aprovechar todas y cuantas oportunidades tengamos en dar un buen testimonio de Cristo.
Que no nos conformemos a conservar una rutina religiosa, con una poca fe, con un poco de santidad, con un poco de poder; antes procuremos conseguir los mejores dones, únicamente para su servicio; esto redundara en beneficio de todos; esforcémonos en alcanzar más poder por medio de la santidad y la verdad y proyectémonos al mundo por esa puerta que aun está abierta, predicando y enseñando que Cristo es el salvador de todo pecador, siendo ejemplo de lo que tenemos retenido de su palabra y fomentemos el espíritu misionero para el cual fuimos comisionados: “Por tanto id, y haced discípulos…(Mat.28:19)
Recuperemos esta identidad perdida, por mirar más hacia dentro que hacia afuera; rechacemos todo conformismo a una doctrina de talentos religiosos carentes de la gracia y poder, y prediquemos y enseñemos la palabra del Señor por medio de un testimonio de vivencias reales y convicciones profundas, de modo que sean visibles ante los demás; contando cuan grandes cosas ha hecho Dios con, y en nosotros.
Queridos todos, vivir año tras año con la vieja experiencia de nuestro nuevo nacimiento, con la vieja experiencia de la gracia recibida, con el viejo conocimiento de la persona de Cristo y conformarnos con la vieja estatura espiritual adquirida, es sin duda tener “poca fuerza”

                                                            V. Ibáñez
“Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre.”








domingo, 5 de marzo de 2017

¿ME AMAS?

                                     ¿ME  AMAS?

                               Texto.  Juan.  21:15/17

        "Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos?
      
            La lectura de este capítulo último del evangelio de San Juan, nos presenta la persona de Simón Pedro, en el episodio más trascendente para su vida espiritual. Si bien en los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas son los únicos que relatan la negación a Jesús por Pedro; en este evangelio de Juan tenemos además, la historia de su restauración y rehabilitación a la actividad apostólica.
            Me supongo que todos estamos al corriente de las circunstancias en que fue dirigida esta pregunta del Señor a Pedro, pues lo cierto es, que éste estaba soportando una crisis moral de la cual debería salir a partir de su amargo arrepentimiento (Mt.26:75)
            Ahora Pedro se encuentra con seis de sus compañeros tratando de pescar, cuando el Señor les llama la atención, preguntándoles si tenían algo para comer; (Jn.21:5) ante la negativa, les da instrucciones con el fin de echar las redes a la derecha de la barca; el resultado fue tal que no podían arrastrar la red por tanta provisión de peces.
                        I.-  LA ESCENA RECONCILIADORA
                Debemos hacer notar que es el Señor quien les dice: Venid comed. El es el gran previsor y proveedor de forma y manera que cuando estuvieron en tierra, vieron brasas puestas y un pez encima de ellas, y pan. Esta escena tan entrañable, trae a mi mente aquella otra, cuando Pedro sentado alrededor del fuego en casa del sumo sacerdote negó al Señor por tres veces. Se creyó fuerte cuando dijo: aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré; (Mt.26:33/35) pero cayo lastimosamente, pues como siempre la carne es débil.
            Así cuando hubieron comido, Jesús mira a Simón Pedro, que estaba junto a los otros alrededor del fuego, y notemos la forma y manera que el Señor emplea para hacerle recordar su condición y caída. Le pregunta a él, (como en aquella ocasión a él le preguntaron; no eres tú su discípulo) pero esta vez, esta pregunta no es de acusación ni de reproche, sino de restauración y de rehabilitación. ¿Me amas?
            Le recuerda sí, su caída y por tres veces le hace la misma pregunta; Cristo sabia de su amargo arrepentimiento y no le reprocha nada de todo ello, El no le recuerda que ya se lo advirtió, ni siquiera le pregunta por su fe; Cristo solamente quiere una confesión de amor hacia El. ¡ Cuanta gracia, compasión y comprensión el Señor muestra en nuestras debilidades !
            ¿Me amas?  Que conformidad por parte de Jesús, solo quiere nuestro amor; y esta bendita solicitud, ¡como escudriña nuestra conciencia! Claro Señor que te amo, pero tú me amaste primero.
            Pedro apela a la comprensión de su maestro y le dice: tú sabes expresando así su experiencia y desconfianza en sí mismo. Es en esta actitud de humildad y amor que se adquiere la virtud que le hace apto para apacentar las ovejas de su Señor.
                        II.-  EL AMOR COMO FUNDAMENTO
                Mis queridos lectores, el amor a nuestro Señor Jesucristo es y ha de ser el fundamento y el motivo dinámico de cuanto hagamos en y para su servicio, y ha de ser la base de todas nuestras actividades en su obra y en nuestra convivencia en la iglesia.
            Sin duda alguna, de esto se olvido la iglesia de Efeso de tal manera que, El, que juzgaba su conducta tenía que reprenderle  diciendo: tengo contra ti que has dejado tu primer amor. (Ap.2:4) 
            Como sabemos se trataba de una iglesia activa, sufrida, paciente, que trabajaba sin desfallecer y sin admitir doctrinas contrarias a la verdad; no obstante, estaba en peligro de perder su testimonio porque todo lo que hacía, fallaba por la base que debía ser impulsada; el amor al Señor, y en este sentido es amonestada a que recuerde su caída y que se arrepienta.
            El trabajo que Pedro iba a emprender una vez rehabilitado, tenía que tener esta base fundamental y ha de ser nuestra base, si aspiramos a agradar a Dios y no a los hombres. Desgraciadamente es posible que se infiltren en nuestro corazón, otros motivos subalternos e indignos: La palabra de Dios ofrece ejemplos de algunos que obraban así; Juan mismo tiene que escribir sobre Diótrefes el que amaba tener el primado. (3ª.Jn.vrs.9)  Este hombre no era constreñido por el amor a Cristo, sino por sus propias ambiciones y su afición  al mando o a la primacía sobre los demás. Pablo advierte a Timoteo de los tiempos peligrosos, de los postreros días cuando habrán hombres amadores de sí mismos, (2ª. Tim.3:1/4) infatuados amadores de los deleites más que de Dios.
            A menudo el testimonio de la iglesia es menospreciado y no lo suficiente valorado en el mundo contemporáneo, por causa de amar más los personalismos y conveniencias humanas que llegan a eclipsar por completo ese amor a Cristo.
            Hay todavía otro amor que pretende competir sutilmente con el amor que debemos al Señor, y muchos son los que sin darse cuenta sucumben en él; con respecto a esto Pablo dice: Demas me ha desamparado, amando este mundo (Tim.4:10)  Recordemos todos y cada uno de nosotros, las salutaciones y exhortaciones del último capítulo de primera de Corintios (1ª.Cor.16:22), en ellas se hallan estas palabras muy acordes y significativas.  “El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.
            Consideremos y reflexionemos en nuestro interior la pregunta que Jesús hizo a Pedro y tratemos de contestarla honestamente ante el Señor; porque un mero asentimiento del evangelio acompañado de una fe intelectual desprovista del amor a nuestro Señor, es la que, según Santiago profesan los demonios. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.” (Stg.2:19)
            Hermanos todos, el amor a Cristo ha de ser la fuerza que ha de impulsar un verdadero servicio o ministerio cristiano. Poco vamos a poder hacer en nuestro servicio, si este es motivado e impulsado por el simple sentido del deber cumplido, como si de un requisito legal se tratare.   “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestare a él.” ( Jn.14:21)
                                                                                              V. Ibáñez
Comentarios: Vicenteibanezsaez@hotmail.com
                 




            
           
           

           





                                                     

domingo, 25 de diciembre de 2016

¿CUAN GRANDE ES DIOS?


¿CUAN GRANDE ES DIOS?

 
Salmos   8
 
 1. Oh Jehovah, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos.
 2  De la boca de los pequeños y de los que todavía maman has establecido la alabanza frente a tus adversarios, para hacer callar al enemigo y al vengativo.
 3. Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has formado,
 4  digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, para que lo visites?
 5  Lo has hecho un poco menor que los ángeles y le has coronado de gloria y de honra.
 6  Le has hecho señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto debajo de sus pies:
 7  ovejas y vacas, todo ello, y también los animales del campo,
 8  las aves de los cielos y los peces del mar: todo cuanto pasa por los senderos del mar.
 9  Oh Jehovah, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
 
 
Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las      estrellas que tú has formado,
digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, para que lo visites?.
 
 
Cuando hablamos de la grandeza de Dios, no se hasta donde puede alcanzar nuestra mente e imaginación, nosotros como seres finitos tendemos a asombrarnos de aquello que realmente podemos ver y tocar. 
Para nosotros no es lo mismo ver un accidente por televisión que asistir a uno en la calle. 
Nuestros sentidos se agudizan y se revisten de realidad cuando podemos palpar y ver como Tomás. 
No se cuantas veces hemos contemplado los cielos y la obra de Dios y hemos exclamado con gran admiración, ¡ CUAN GRANDE ES EL !.
 
La verdad es que la obra de Dios está ahi para poderla observar.
 
Hoy quisiera que juntos pudiéramos cabalgar por el universo, para que de esta manera podamos entender un poco más, cuan grande es él.
 
Desde muy antiguo el hombre ha estado observando el universo, en la china 27 siglos antes de nuestra era el emperador Huang-Ti hizo construir un observatorio y en aquellos tiempos catalogaron hasta un total de 2500 estrellas, en Caldea, Egipto, La india, Grecia, etc. la más antiguas civilizaciones ya organizaron sus calendarios e incluso rendían culto a los astros y zodiaco. 
Ya más cerca de nosotros hacia 1.700 años antes de Cristo, Job habló de la Osa Mayor, Orión y las Pléyades, los mismos grupos de estrellas que llamarón la atención a los hombre prehistóricos que dejaron inscritos en pequeños fósiles la figura de siete estrellas con la misma forma que hoy conocemos.
 
Job 9:9
El hizo la Osa Mayor, el Orión, las Pléyades y las constelaciones del sur.
 
Cuando hablamos de dimensiones nos podemos quedar más que atónitos.
 
La tierra tiene 12.756 km. de diámetro y una superficie de 510 millones de km2, nos movemos a 1.666 Km/h y a 107.244 km/h alrededor del Sol.
 
Júpiter tiene un volumen 1.318 veces superior al de la tierra.
 
El Sol tiene una superficie de 11.900 veces superior que la tierra, en su núcleo hay una temperatura de 15.000.000 Cº y la energía que emite es de 4,5 billones CV.
Cuando el hombre explosiona una bomba atómica, apenas el impacto no sale de nuestra atmosfera, en el Sol las explosiones que se producen en cada momento pueden llegar hasta 200.000 km., en 1938 se observo una de 1.550.000 km. (121 tierras puestas una al lado de la otra). 
Las magnitudes son tan inmensas que los astrónomos dicen: En 4000 millones de años el Sol ha convertido el 3% de su masa de Hidrogeno en Helio. La humanidad no debe pues preocuparse por la duración de la vida del Sol.
 
Job 9:7
El manda al sol, y éste no brilla; y pone un sello a las estrellas.
 
Hay estrellas que brillan 600.000 veces más que el Sol.
Nuestro Sol y todo su sistema, es un punto dentro de nuestra Galaxia (Vía Láctea), el diámetro de la Galaxia es de 100.000 años luz.,  igual a la distancia que recorre la luz en 100.000 años, la Luz corre a 300.000 km/h.(1.080.000.000 Km/h.)
 
La Vía Láctea no es la más grande, Andrómeda por ejemplo es el doble y se la calcula una población de 400.000 millones de estrellas y las hay que la superan en varias veces. 
La distancia de Andrómeda de nosotros es de 2.250.000 años Luz. 
Y la pregunta vuelva a surgir, ¿CUAN GRANDE ES NUESTRO DIOS?.
 
Isaías 40:22
El es el que está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos habitantes le son como langostas. El despliega los cielos como un velo y los extiende como una tienda para habitar.
 
Job 9:8
Por sí solo extiende los cielos y camina sobre las ondas del mar.
 
Salmos 147:4
Cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres.
 
1 Reyes 8:27
"Pero, ¿es verdad que Dios ha de habitar sobre la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener. ¡Cuánto menos este templo que he edificado!
 
Isaías 40:12
¿Quién midió las aguas en el hueco de su mano y calculó la extensión de los cielos con su palmo? ¿Quién contuvo en una medida el polvo de la tierra, y pesó los montes con báscula y las colinas en balanza?.
 
 
Pero hay más versículos, que nos hablan de Dios como creador de todo.
 
DIOS CREADOR
 
Génesis 1:16
E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para dominar en el día, y la lumbrera menor para dominar en la noche. Hizo también las estrellas.
 
Amós 5:8
Buscad al que hizo las Pléyades y el Orión, que a las tinieblas convierte en mañana, y que hace oscurecer el día hasta que se hace noche. Buscad al que llama a las aguas del mar y las derrama sobre la superficie de la tierra. ¡Jehovah es su nombre!
 
Job 22:12
¿Acaso no está Dios en lo alto de los cielos? ¡Observa la totalidad de las estrellas! ¡Cuán altas están!
 
Colosenses 1:16
porque en él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él.
 
 
TAMBIEN CREA AL HOMBRE EN CARNE Y ESPIRITU.
Isaías 44:24
 
Así ha dicho Jehovah, tu Redentor; el que te formó desde el vientre: "Yo, Jehovah, hago todas las cosas. Yo solo despliego los cielos y extiendo la tierra, sin la ayuda de nadie.
Zacarías 12:1
Profecía: La palabra de Jehovah acerca de Israel. Jehovah, que extiende los cielos, que pone los cimientos de la tierra y forma el espíritu del hombre dentro de él, dice:
 
Pero el hombre cae en pecado y de esta manera aún se aleja más de Dios
 
Romanos 1
21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido.
 
22 Procesando ser sabios se hicieron necios,
23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al creador, él cual es bendito por los siglos. Amén.
 
Deuteronomio 4:19
No sea que al alzar tus ojos al cielo y al ver el sol, la luna y las estrellas, es decir, todo el ejército del cielo, seas desviado a postrarte ante ellos y a rendir culto a cosas que Jehovah tu Dios ha asignado a todos los pueblos de debajo del cielo.
 
En este punto tenemos que la distancia entre Dios y los hombres es abismal, solo Dios puede salvarla.
Y la grandeza de Dios se pone en evidencia una vez más, cuando toma la iniciativa, entregando a la humanidad a su Hijo Jesucristo, para que muriera en una Cruz.
 
Pero podemos seguir contemplando la grandeza de Dios, cuando el hombre cree conocer algo de las leyes del universo y se atreve a dictar teorías y afirmaciones con respecto a la creación.

DIOS PARO EL SOL
 
Josué 10
12. Entonces Josué habló a Jehovah el día en que Jehovah entregó a los amorreos ante los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: "¡Sol, detente sobre Gabaón; y tú, luna, sobre el valle de Ajalón!"  13. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que el pueblo se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? El sol se detuvo en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.
 
EL PUEDE AUMENTAR EL BRILLO DEL SOL.
Isaías 30:26
La luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, en el día en que Jehovah ponga vendas a la fractura de su pueblo y cure las contusiones que él le ha causado.
 
DIOS APAGARA EL SOL Y LAS ESTRELLAS
Joel 2:31
El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día de Jehovah, grande y temible.
 
Mateo 24:29
Pero inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.
 
Lucas 21:25
Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas. Y en la tierra habrá angustia de las naciones por la confusión ante el rugido del mar y del oleaje.
 
Hechos 2:20
El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y glorioso.
 
Apocalipsis 6:12
Y miré cuando él abrió el sexto sello, y se produjo un gran terremoto. El sol se puso negro como tela de cilicio; la luna entera se puso como sangre,
 
Isaías 13:10
Porque las estrellas de los cielos y sus constelaciones no irradiarán su luz. El sol se oscurecerá al salir, y la luna no dará su luz.
 
Ezequiel 32:7
Cuando yo te haya extinguido, cubriré los cielos y haré que se oscurezcan las estrellas. Cubriré el sol con una nube, y dejará de alumbrar la luz de la luna.
 
 
El hombre una vez más se muestra pequeño, cuando ...
 
Juan 6:30
 30  Entonces le dijeron: --¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra haces?
 

Pero Dios vencerá el mundo
 
LA GRANDEZA DE DIOS SERA RECONOCIDA POR TODA LA CREACION
Isaías 45:23
Por mí mismo lo he jurado; de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: que delante de mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua.
 
Romanos 14:11
porque está escrito: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.
 
Filipenses 2:10
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra;
 
Y además
 
DIOS SERA NUESTRO SOL Y LUZ
Isaías 60:19
"El sol nunca más te servirá de luz durante el día, ni te alumbrará el resplandor de la luna. Jehovah será para ti luz eterna; tu Dios será tu gloria. 20  Tu sol no se pondrá jamás, ni te será quitada la luna; porque Jehovah será luz eterna para ti, y los días de tu duelo se acabarán.
 
Apocalipsis 21:23
La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna, para que resplandezcan en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lámpara.
 
Hechos 26:13
En el camino a mediodía, oh rey, vi que desde el cielo una luz, más resplandeciente que el sol, alumbró alrededor de mí y de los que viajaban conmigo.
 
Apocalipsis 22:5
No habrá más noche, ni tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol; porque el Señor Dios alumbrará sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.
 
 
Juan 3:12
Si os hablé de cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales?. 
CIELOS NUEVOS Y TIERRA NUEVA
Isaías 65:17
 17. Porque he aquí que yo creo cielos nuevos y tierra nueva. No habrá más memoria de las cosas primeras, ni vendrán más al pensamiento. 
Ya sabemos más acerca de Dios. ¿ Y que, ahora de nuestras oraciones ? ¿ y que, ahora de nuestra Confianza y FE ?
 
Hebreos 4
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fúe tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
16 Acerquemonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
 
Salmos   8
 3. Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has formado,
 4  digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, para que lo visites? Himno 131 ( Señor mi Dios al contemplar los Cielos ......).
 
 
David Ibáñez