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domingo, 25 de diciembre de 2016

¿CUAN GRANDE ES DIOS?


¿CUAN GRANDE ES DIOS?

 
Salmos   8
 
 1. Oh Jehovah, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos.
 2  De la boca de los pequeños y de los que todavía maman has establecido la alabanza frente a tus adversarios, para hacer callar al enemigo y al vengativo.
 3. Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has formado,
 4  digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, para que lo visites?
 5  Lo has hecho un poco menor que los ángeles y le has coronado de gloria y de honra.
 6  Le has hecho señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto debajo de sus pies:
 7  ovejas y vacas, todo ello, y también los animales del campo,
 8  las aves de los cielos y los peces del mar: todo cuanto pasa por los senderos del mar.
 9  Oh Jehovah, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
 
 
Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las      estrellas que tú has formado,
digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, para que lo visites?.
 
 
Cuando hablamos de la grandeza de Dios, no se hasta donde puede alcanzar nuestra mente e imaginación, nosotros como seres finitos tendemos a asombrarnos de aquello que realmente podemos ver y tocar. 
Para nosotros no es lo mismo ver un accidente por televisión que asistir a uno en la calle. 
Nuestros sentidos se agudizan y se revisten de realidad cuando podemos palpar y ver como Tomás. 
No se cuantas veces hemos contemplado los cielos y la obra de Dios y hemos exclamado con gran admiración, ¡ CUAN GRANDE ES EL !.
 
La verdad es que la obra de Dios está ahi para poderla observar.
 
Hoy quisiera que juntos pudiéramos cabalgar por el universo, para que de esta manera podamos entender un poco más, cuan grande es él.
 
Desde muy antiguo el hombre ha estado observando el universo, en la china 27 siglos antes de nuestra era el emperador Huang-Ti hizo construir un observatorio y en aquellos tiempos catalogaron hasta un total de 2500 estrellas, en Caldea, Egipto, La india, Grecia, etc. la más antiguas civilizaciones ya organizaron sus calendarios e incluso rendían culto a los astros y zodiaco. 
Ya más cerca de nosotros hacia 1.700 años antes de Cristo, Job habló de la Osa Mayor, Orión y las Pléyades, los mismos grupos de estrellas que llamarón la atención a los hombre prehistóricos que dejaron inscritos en pequeños fósiles la figura de siete estrellas con la misma forma que hoy conocemos.
 
Job 9:9
El hizo la Osa Mayor, el Orión, las Pléyades y las constelaciones del sur.
 
Cuando hablamos de dimensiones nos podemos quedar más que atónitos.
 
La tierra tiene 12.756 km. de diámetro y una superficie de 510 millones de km2, nos movemos a 1.666 Km/h y a 107.244 km/h alrededor del Sol.
 
Júpiter tiene un volumen 1.318 veces superior al de la tierra.
 
El Sol tiene una superficie de 11.900 veces superior que la tierra, en su núcleo hay una temperatura de 15.000.000 Cº y la energía que emite es de 4,5 billones CV.
Cuando el hombre explosiona una bomba atómica, apenas el impacto no sale de nuestra atmosfera, en el Sol las explosiones que se producen en cada momento pueden llegar hasta 200.000 km., en 1938 se observo una de 1.550.000 km. (121 tierras puestas una al lado de la otra). 
Las magnitudes son tan inmensas que los astrónomos dicen: En 4000 millones de años el Sol ha convertido el 3% de su masa de Hidrogeno en Helio. La humanidad no debe pues preocuparse por la duración de la vida del Sol.
 
Job 9:7
El manda al sol, y éste no brilla; y pone un sello a las estrellas.
 
Hay estrellas que brillan 600.000 veces más que el Sol.
Nuestro Sol y todo su sistema, es un punto dentro de nuestra Galaxia (Vía Láctea), el diámetro de la Galaxia es de 100.000 años luz.,  igual a la distancia que recorre la luz en 100.000 años, la Luz corre a 300.000 km/h.(1.080.000.000 Km/h.)
 
La Vía Láctea no es la más grande, Andrómeda por ejemplo es el doble y se la calcula una población de 400.000 millones de estrellas y las hay que la superan en varias veces. 
La distancia de Andrómeda de nosotros es de 2.250.000 años Luz. 
Y la pregunta vuelva a surgir, ¿CUAN GRANDE ES NUESTRO DIOS?.
 
Isaías 40:22
El es el que está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos habitantes le son como langostas. El despliega los cielos como un velo y los extiende como una tienda para habitar.
 
Job 9:8
Por sí solo extiende los cielos y camina sobre las ondas del mar.
 
Salmos 147:4
Cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres.
 
1 Reyes 8:27
"Pero, ¿es verdad que Dios ha de habitar sobre la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener. ¡Cuánto menos este templo que he edificado!
 
Isaías 40:12
¿Quién midió las aguas en el hueco de su mano y calculó la extensión de los cielos con su palmo? ¿Quién contuvo en una medida el polvo de la tierra, y pesó los montes con báscula y las colinas en balanza?.
 
 
Pero hay más versículos, que nos hablan de Dios como creador de todo.
 
DIOS CREADOR
 
Génesis 1:16
E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para dominar en el día, y la lumbrera menor para dominar en la noche. Hizo también las estrellas.
 
Amós 5:8
Buscad al que hizo las Pléyades y el Orión, que a las tinieblas convierte en mañana, y que hace oscurecer el día hasta que se hace noche. Buscad al que llama a las aguas del mar y las derrama sobre la superficie de la tierra. ¡Jehovah es su nombre!
 
Job 22:12
¿Acaso no está Dios en lo alto de los cielos? ¡Observa la totalidad de las estrellas! ¡Cuán altas están!
 
Colosenses 1:16
porque en él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él.
 
 
TAMBIEN CREA AL HOMBRE EN CARNE Y ESPIRITU.
Isaías 44:24
 
Así ha dicho Jehovah, tu Redentor; el que te formó desde el vientre: "Yo, Jehovah, hago todas las cosas. Yo solo despliego los cielos y extiendo la tierra, sin la ayuda de nadie.
Zacarías 12:1
Profecía: La palabra de Jehovah acerca de Israel. Jehovah, que extiende los cielos, que pone los cimientos de la tierra y forma el espíritu del hombre dentro de él, dice:
 
Pero el hombre cae en pecado y de esta manera aún se aleja más de Dios
 
Romanos 1
21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido.
 
22 Procesando ser sabios se hicieron necios,
23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al creador, él cual es bendito por los siglos. Amén.
 
Deuteronomio 4:19
No sea que al alzar tus ojos al cielo y al ver el sol, la luna y las estrellas, es decir, todo el ejército del cielo, seas desviado a postrarte ante ellos y a rendir culto a cosas que Jehovah tu Dios ha asignado a todos los pueblos de debajo del cielo.
 
En este punto tenemos que la distancia entre Dios y los hombres es abismal, solo Dios puede salvarla.
Y la grandeza de Dios se pone en evidencia una vez más, cuando toma la iniciativa, entregando a la humanidad a su Hijo Jesucristo, para que muriera en una Cruz.
 
Pero podemos seguir contemplando la grandeza de Dios, cuando el hombre cree conocer algo de las leyes del universo y se atreve a dictar teorías y afirmaciones con respecto a la creación.

DIOS PARO EL SOL
 
Josué 10
12. Entonces Josué habló a Jehovah el día en que Jehovah entregó a los amorreos ante los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: "¡Sol, detente sobre Gabaón; y tú, luna, sobre el valle de Ajalón!"  13. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que el pueblo se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? El sol se detuvo en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.
 
EL PUEDE AUMENTAR EL BRILLO DEL SOL.
Isaías 30:26
La luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, en el día en que Jehovah ponga vendas a la fractura de su pueblo y cure las contusiones que él le ha causado.
 
DIOS APAGARA EL SOL Y LAS ESTRELLAS
Joel 2:31
El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día de Jehovah, grande y temible.
 
Mateo 24:29
Pero inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.
 
Lucas 21:25
Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas. Y en la tierra habrá angustia de las naciones por la confusión ante el rugido del mar y del oleaje.
 
Hechos 2:20
El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y glorioso.
 
Apocalipsis 6:12
Y miré cuando él abrió el sexto sello, y se produjo un gran terremoto. El sol se puso negro como tela de cilicio; la luna entera se puso como sangre,
 
Isaías 13:10
Porque las estrellas de los cielos y sus constelaciones no irradiarán su luz. El sol se oscurecerá al salir, y la luna no dará su luz.
 
Ezequiel 32:7
Cuando yo te haya extinguido, cubriré los cielos y haré que se oscurezcan las estrellas. Cubriré el sol con una nube, y dejará de alumbrar la luz de la luna.
 
 
El hombre una vez más se muestra pequeño, cuando ...
 
Juan 6:30
 30  Entonces le dijeron: --¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra haces?
 

Pero Dios vencerá el mundo
 
LA GRANDEZA DE DIOS SERA RECONOCIDA POR TODA LA CREACION
Isaías 45:23
Por mí mismo lo he jurado; de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: que delante de mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua.
 
Romanos 14:11
porque está escrito: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.
 
Filipenses 2:10
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra;
 
Y además
 
DIOS SERA NUESTRO SOL Y LUZ
Isaías 60:19
"El sol nunca más te servirá de luz durante el día, ni te alumbrará el resplandor de la luna. Jehovah será para ti luz eterna; tu Dios será tu gloria. 20  Tu sol no se pondrá jamás, ni te será quitada la luna; porque Jehovah será luz eterna para ti, y los días de tu duelo se acabarán.
 
Apocalipsis 21:23
La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna, para que resplandezcan en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lámpara.
 
Hechos 26:13
En el camino a mediodía, oh rey, vi que desde el cielo una luz, más resplandeciente que el sol, alumbró alrededor de mí y de los que viajaban conmigo.
 
Apocalipsis 22:5
No habrá más noche, ni tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol; porque el Señor Dios alumbrará sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.
 
 
Juan 3:12
Si os hablé de cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales?. 
CIELOS NUEVOS Y TIERRA NUEVA
Isaías 65:17
 17. Porque he aquí que yo creo cielos nuevos y tierra nueva. No habrá más memoria de las cosas primeras, ni vendrán más al pensamiento. 
Ya sabemos más acerca de Dios. ¿ Y que, ahora de nuestras oraciones ? ¿ y que, ahora de nuestra Confianza y FE ?
 
Hebreos 4
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fúe tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
16 Acerquemonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
 
Salmos   8
 3. Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has formado,
 4  digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, para que lo visites? Himno 131 ( Señor mi Dios al contemplar los Cielos ......).
 
 
David Ibáñez

miércoles, 7 de diciembre de 2016

EL MENSAJE OÍDO DE ÉL

                                 EL MENSAJE OÍDO DE ÉL
                                      Lectura.  1ª.Juan. 1:1/10
                                           Texto: 1ª.Juan.1:1
Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida.

            El Apóstol San Juan, se propone en esta epístola dar testimonio, una vez más, de Cristo como nuestro salvador, vinculando esta realidad a todos a Cristo y por medio de Cristo a Dios, con el fin de que nuestra comunión verdaderamente sea con el Padre y con su Hijo Jesucristo, lo cual proporciona cumplido gozo.
            Este gozo que proporciona la comunión con el Padre y con el Hijo, trae como consecuencia que nuestro caminar sea en la luz, como él está en luz, induciéndonos de esta forma a la comunión unos con otros, haciéndonos participes de su gracia al ser limpios por su sangre de todo pecado.
            El apóstol se presenta ante todos nosotros como un fiel testigo, y afirma una realidad vivida que nos revela en primer lugar, la eternidad de nuestro Señor Jesucristo al decirnos: “Lo que era desde el principio”  relacionándolo sin duda, con su evangelio que empieza así: “En el principio era el Verbo” Y sigue atestiguando por lo que él mismo vio, consideró y tocó con sus propias manos; es un peculiar estilo de testificar de Cristo empleando los sentidos, anunciando de este modo, que lo que oyeron, vieron y palparon, era al Verbo de vida. ¿Y cómo pudieron tocar con sus manos al Verbo de vida?  Porqué,  aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros y sigue diciendo: (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre) lleno de gracia y de verdad. (Jn.1:14)  Continua el apóstol (porque la vida fue manifestada, y hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó)

            I.- LA EXISTENCIA ETERNA DEL VERBO
            El autor de esta epístola sigue dando énfasis y repitiendo esta realidad incontrovertible de la encarnación de nuestro Señor Jesucristo, como el Verbo de vida, la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó. Esta manifestación de la vida eterna, esto es. La vida de Dios en Jesucristo, es para Juan de una certeza absoluta y debe serlo para nosotros también mis queridos lectores: El había oído hablar al Señor Jesús de su eternidad cuando dijo: “Antes que Abraham fuese, yo soy” (Jn.8:58)  Recordaba sin duda las palabras de Jesús en el huerto de Getsemaní cuando oraba así:
“Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Jn.17:5)  y esta otra manifestación: “Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y voy al Padre.” Jn.16:28
            Juan sabia que Cristo existía antes que se crearan todas las cosas visibles, habría leído en Prov.8:29/30 “Cuando establecía los fundamentos de la tierra, con él estaba yo ordenándolo todo.”  Todas estas cosas había oído tocante al Verbo de vida y vivió para declarar esta verdad y su objeto principal, era el trasladarnos su propia experiencia ratificando con ella, que aquel por quien todas las casas subsisten, sus orígenes eran eternos como él es eterno, y que al manifestarse trajo consigo la vida eterna para todos los mortales.
            II.- ÉL, ES LA VIDA ETERNA
                Una y otra ver más, el apóstol vuelve a retraer su testimonio con respecto a la vida eterna que estaba en el Padre y nos ha aparecido; y se apresura a decir lo que hemos visto y oído es lo que os anunciamos. ¿Pero qué es lo que vieron los apóstoles?  Pues vieron resucitar a la hija de Jairo, al hijo de la viuda de la ciudad de Nain, y como llamó a Lázaro que saliera del sepulcro, después de 4 días muerto. (Lc.8:54 – Lc.7:11 y Jn.11:43)
            Con razón el apóstol Pablo escribió: “Ahora ha sido manifestado por la aparición de nuestro Señor Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio” (2ª. Tim.1:10) ¡Y cómo no testificar de aquel que era la vida eterna! cuando les decía: “Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida” (Jn.5:21-24) “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” (Jn.11:25/26)  otras referencias en Ro.4:17- 8:11- Efe.2:5 –Col.2:13)
            Su certeza sobre la vida eterna le llevó a escribir: “Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna” (1ª.Jn.5:20)  Y sigue diciendo que la suma de todo lo oído y visto, esto mismo es lo que pudieron palpar con sus manos, porque aquel verbo encarnado, “hecho mucho más excelente que los ángeles” se ofreció para ser tocado-palpado después de su resurrección, por las manos del discípulo, quien tocó y exclamo; “¡Señor mío, y Dios mío) (Jn.27:28) así qué, por tocar al que se hizo hombre, confesó a Dios. ¡Bendito sea Dios, quien quiso tener por testigos a los hombres, a fin de que los hombres téngannos por testigo de Dios! (Hch.5:32 – 1ª.Tesl.2:10)
            “Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido”  ¡Que mejor gozo que el tener comunión con  Padre y con su el Hijo Jesucristo!  El eterno se hizo hombre para manifestarnos la vida eterna que había en él, y quiere hacernos participes y tener en común esta vida eterna; pero para ello nos dice, que en Dios no hay ningunas tinieblas, porque él es luz y nuestro andar ha de ser en la luz y no en tinieblas, toda vez que su sangre derramada en sacrificio expiatorio por todos nosotros, nos limpia de todo pecado que fue la causa de que anduviéramos en tinieblas.
            Mis queridos amigos, ¿puede haber más gozo que el saber que apropiándonos por la fe ese sacrificio, su sangre nos limpia de todo pecado?

            III.- SI ANDAMOS EN LA LUZ
            El esfuerzo manifiesto por testificar de la eternidad de Cristo y presentarlo como el Verbo de Vida, y la vida eterna, le lleva al apóstol a declararnos que Dios es Luz y por lo tanto, no hay en él ninguna clase de tinieblas que pudiera  inducirnos a la duda; toda vez que esa luz en la persona de su Hijo se manifestó. “Yo soy la luz del mundo; dijo Jesús, el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn.8:12)
            Y el andar y el tener comunión con él, denota una actitud de aceptación y práctica de la verdad revelada; y tal sea la manifestación en nuestras vidas de esta realidad la comunión -unos con otros- se realizará sobre la base de la verdad, la santidad y del amor, que son patrimonio de Dios a cuya comunión hemos sido llamados; una actitud contraria a este andar, traerá como consecuencia estar en tinieblas y este pecado obraría en las relaciones –unos con otros- como un elemento de distorsión.
            Estamos ante unas declaraciones sorprendentes que deberían hacernos reflexionar responsablemente; pues si bien la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado y su acción es permanentemente purificadora, el apóstol es consciente de cuan débiles y frágiles somos y asume la realidad humana que, por circunstancias de la vida, pudiéramos vernos envueltos en las tinieblas del pecado y estima de esta forma, que nadie se tenga por cabal o justo (el que piense ser justo…) recomendándonos el constante ejercicio de la humildad mediante la confesión reconociendo nuestras flaquezas y siendo sinceros con nosotros mismos.
            Mirad al apóstol como cuida su humildad; él cuyo privilegio le fue otorgado reclinar su cabeza en el pecho de nuestro Señor Jesucristo y sentir el latido de su amoroso corazón; sale al paso de tales circunstancias y nos dice: “Os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, no pierda esperanza, allí esta Jesucristo el justo, -tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado; (Hbr.4:15)  no temas porque la confesión pertenece a la humildad y esta fortalece el amor. Di lo que tú eres, mi paciente lector, a Dios y Dios dirá de ti lo que eres para él: “somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser….(1ª.Jn.3:2)
            Cuanta condescendencia y humildad nos muestra el apóstol, prefirió ponerse entre nosotros pecadores a fin de mostrarnos a Cristo como nuestro abogado, ¡Que humildad manifiesta! Tenemos, no dice tenéis ni me tenéis a mí y sigue:
El es la propiciación  por nuestros pecados, no por los vuestros solamente, sino por los míos también. El escritor sagrado en Hbr.7:25 de Cristo dice: Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”
            Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda buena obra para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (Hbr.13:20/21)

                                                                    V.  Ibáñez